El proceso de legalización de la marihuana en México es más discutido que realizado.

Tras la presentación en el Congreso de la “Ley general para la regulación y control de cannabis”, con fecha 6 de noviembre de 2018, se abrieron más preguntas que concreciones y la iniciativa de momento avanza a pasos de caracol.

Una de las inquietudes más repetidas en las oficinas de CDMX es acerca de los impuestos que caerán sobre la sustancia. Algo que en Canadá también hace mucho ruido.

Si Graciela Nichols Martínez tuviese que poner su ocupación en una tarjeta seguro necesitaría una muy grande. la mujer es Licenciada en Derecho, con Maestría en Derecho Comercial Internacional, especialista y asesora en la gestión y consultoría internacional de impuestos.

En una columna en la edición mexicana de Forbes, la especialista en casi todo imaginó algunas de esas respuestas.

“Cuando hablamos de producción y venta hablamos de prestación de servicios y enajenación de bienes, por lo tanto, el cobro de IVA se verá involucrado en el tema del cannabis, pero aquí se ve involucrada la finalidad del uso del cannabis, pues si la finalidad es medicinal y se trata de productos de patente, tal como señala el Artículo 2º A de la Ley del Impuesto al Valor Agregado, se le calcularía en base a tasa del 0%, si el cannabis no tiene uso medicinal como lo establece será sometida al supuesto jurídico aplicable, con posibilidad de que se adicionen numerales específicos al tema a la Ley del IVA”.

Pasando en limpio, de movida habrá IVA. Y, tal vez, a ese IVA otro IVA.

“Otro impuesto que se especula se aplique a las actividades relacionadas con el cannabis es el IEPS, esto en referencia a que las otras dos drogas legales (tabaco y alcohol) se encuentran incluidas dentro de los productos que pagan este impuesto, por lo tanto, es fácil suponer que el cannabis pagará IEPS en varias de sus actividades”, sumó Nichols Martínez.

“También es importante considerar en tema del impuesto ya mencionado, lo correspondiente a la importación de bienes, esto en observancia de los tratados para evitar la doble tributación con los países que México haya celebrado y que sea legal en estos”, agregó a la lista.

Entonces: IVA (más IVA), IEPS (por ser “una droga”) y algún otro impuesto por importación de bienes.

Pero, según Nichols Martínez, hay más: “Se estima la posibilidad de que también existan reformas a la Ley Aduanera para la inclusión del cannabis tanto en lo relacionado al sector medicinal (productos derivados del cannabis) o su transportación como materia prima, y la posible afectación/inclusión a los valores arancelarios”.

La mujer, sin embargo, no desalienta a nadie e incluso recomienda a “aquellas personas que desean involucrarse en el tema del cannabis, ya sea en fondos de inversión, creación de productos tanto medicinales como destinados al consumo lúdico, importación, exportación, etc., se informen e investiguen cómo esto podría afectar sus esquemas fiscales y contables”

“Es recomendado solicitar asesoramiento por parte de abogados y contadores para buscar la mejor estrategia corporativa y fiscal, ante las posibles vertientes que genere la legalización del cannabis en nuestro país y las posibles consecuencias ante un esquema internacional”, finalizó.

Fuente: La Marihuana